Hernán Reyes es abogado y Secretario Parlamentario del Bloque de Diputados Nacionales. En estas últimas semanas, su cuenta oficial de la red social Twitter estuvo especialmente activa. ¿Cuál fue el tema central de sus intervenciones? La nueva Ley de Defensa de la Competencia.

En un encuentro amable y distendido, Punto&Seguido pudo entrevistar al también Vicepresidente de la Coalición Cívica- ARI de la Ciudad de Buenos Aires, quien explicó de manera clara cuáles son las reformas propuestas por Cambiemos para la Ley de Defensa de la Competencia que rige en la actualidad.

P&S- ¿Por qué consideras que debe modificarse la actual ley de Defensa de la Competencia?

HR- La ley actual no castiga ni disuade a nadie porque admite sanciones demasiados leves o bajas. Es importante cambiarla ya para poder defender  a los consumidores de seguir pagando sobreprecios gracias a la falta de competencia. Hoy en día, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia está obligada a revisar por ejemplo la fusión de kioskos. Esto quita tiempo valioso para avanzar contra el monopolio. Una buena ley de Defensa de la Competencia analiza fusiones grandes antes que se produzcan, y no después.

P&S- ¿Cuáles son los objetivos que se propone alcanzar con la nueva ley?

HR- La ley apunta a fomentar la competencia, para ello necesitamos una legislación que la fomente y un Estado cuidándola. Reducir barreras al emprendedor significa también defender la creatividad y el emprendimiento joven, porque justamente el monopolio es lo que frena proyectos empresariales nacientes. En este sentido, la reforma permitirá reposicionar a las pequeñas y medianas empresas que muchas veces se vuelven menos competitivas con respecto a las grandes marcas que nos dicen qué y cómo consumir.

P&S- ¿Cuáles son las consecuencias inmediatas para el consumidor de que exista la competencia en los mercados?

HR- Permite la previsibilidad. Si se logran acuerdos entre competidores, los consumidores ya sabemos que todos los precios serán iguales, es decir, que todos se incrementarán el mismo día y que nadie va a ofrecer un servicio mejor. De esta manera, el consumidor termina pagando menos.

P&S- Defender al consumidor es defender toda la cadena de valor. En algún punto, este debate nos hace pensar en qué país queremos y cómo debemos posicionarnos con respecto a los mercados locales e internacionales.

HR- Por supuesto. La competencia suele parecernos algo abstracto pero no lo es. Un mercado con competidores reales no sólo nos da atributos a los ciudadanos como consumidores, sino también nos permite convertirnos en un país competitivo frente al mundo. Si nosotros competimos adentro, podremos competir afuera. Finalmente, la reforma a la Ley de Defensa de la Competencia que propone Cambiemos supone un cambio de cultura del Estado y de las empresas, pero también una decisión política concreta.

 

Una defensa inteligente del consumidor es una defensa de toda la cadena de valor. Es importante encontrar los equilibrios necesarios para llegar a tener  productos nacionales competitivos a fines de que nuestros hijos los elijan y disfruten de la producción nacional.