Diseño paulista para el mundo

Sara Barbeira y Pilar Bárcena estuvieron presentes en San Pablo Fashion Week. En esta nota, nos cuentan los puntos más relevantes de este famoso evento fashionista, esperado con ansías por el mundo de la moda internacional.

La edición número 41 del ¨São Paulo Fashion Week¨ (SPFW N41) tuvo lugar del 25 al 29 de abril en el pabellón Bienal ubicado en un sector del Parque Iberapuera, un hito verde dentro de la ciudad cosmopolita de San Pablo.

La semana de la moda en San Pablo es un evento de referencia no sólo para el mundo de la moda latinoamericano sino también para el internacional. Los diseñadores paulistas muestran sus nuevas colecciones en un escenario único en el que prima la belleza y el diseño.

“Estamos experimentando un período de intensa transformación. Todos somos protagonistas de un nuevo ciclo que comienza. Más que nunca tenemos la oportunidad de mejorar y compartir verdades, esencias, experiencias “, dijo Paulo Borges, director creativo de la SPFW.

Esta edición se vivió intensamente. Los espectadores estaban atentos a la explosión de innovadores diseños. El aporte creativo de cada uno de los diseñadores fue clave para lograr una atmósfera única.

En el cierre del primer día, se presentó la colección del icónico Karl Lagerfeld, imposible no mencionarla en una crónica del evento. El Kaiser, responsable de la colecciones de Channel desde 1983 y con su marca homónima desde 1984, presentó su primera colaboración para Riachuelo, sucediendo a Donatella Versace. La huella de Lagerfeld dejó en la pasarela una impronta lujosa y sofisticada.

En el segundo día, Osklen no nos defraudó ya que estuvo a la altura con su propuesta comprometida con el medio ambiente. La marca participa en el SPFW desde el 2003. En esta ocasión,  presentó  una línea que une lo urbano con la naturaleza y lo tecnológico con lo orgánico.

Oskar Metsavaht es médico deportólogo, escalador, surfista, fotógrafo y actualmente incursiona en la pintura. Creó la marca hace 28 años y  hoy sigue trabajando para  aplicar, de manera consistente, un concepto sustentable a la vestimenta. Hoy en día, su marca es referente de tendencia, siendo valorado por  su compromiso con sus creencias e ideales.

También nos gustaría destacar la colección de Isabella Capeto. La diseñadora, cuyo atelier se encuentra en Río de Janeiro,  llenó de color y alegría todas sus prendas de diseño, en esta ocasión,  influenciadas por el arte y la cultura local. La película “Alicia en el espejo” sirvió como disparador  para el diseño de prendas con trabajo manual de bordados de color y brillo aplicado, y una gran diversidad de avíos.

Como representante de la moda paulista masculina, la colección que presentó Joáo Pimienta fue de una exquisitez total. Su trabajo estuvo basado en cuestionar la moda masculina y así proponer nuevas siluetas para el hombre de hoy.  Su moldería, tal como nos tiene acostumbrados, fue  impecable y de líneas sublimes.

Los trajes de baño y de playa fueron otro punto fuerte en la estructura de la moda del SPFW. Entre las firmas representativas de este segmento se destacó  Salinas,  presente en el mercado desde 1982 con 43 puntos de venta y en 300 locales multimarcas. Sus creadores Tunico y Jacqueline De Baise presentaron una colección inspirada en Florida, EE.UU. y especialmente en la ciudad de Miami. La diseñadora estuvo presente en la conferencia de prensa que se ofreció en el stand institucional de ¨Visit Florida¨,  momentos antes de su presentación. Comentó que la luminosidad natural del sol de los días en Miami así como también el reflejo de las luces artificiales nocturnas en el característico barrio Art Decó fueron las bases de la inspiración que influenció su mixtura de tejidos y estampas.

 

El espectador como espectáculo en la SPFW-N41

Participar de los distintos desfiles, tomar fotos y relevar las tendencias de color, formas y estilos de los diseñadores se convirtió en una constante del mundo de la moda y las tendencias. En la SPFW-N41 también pudimos contactar y relevar el look de los asistentes invitados a las distintos eventos y colecciones, y  ver su impronta  personal.

Los distintos espectadores,  artistas, blogueros, modelos y referentes de distintos ámbitos, se mostraron  comprometidos con la moda presente el SPFW y lo expresaron  a través de looks innovadores y arriesgados. Así lograron formar parte del evento como protagonistas activos y comprometidos con las tendencias.

A partir de su vestimenta,  lograron representar una afinidad múltiple y variada con diferentes líneas de diseño, dándole  una impronta individual, un estilo influenciado por su  estado de ánimo y su entorno de ese momento y para ese evento. Así es como el espectador se vuelve parte del espectáculo.

Esta época permite que la participación de todos los involucrados en un evento sea como protagonistas. Desde el diseñador y su colección, hasta el lugar y los espectadores, todos forman parte de un conjunto activo y presente en este mundo de la moda y las tendencias.

El fashion week  deja una sensación que refleja la continua fluidez de ideas. Al mejor estilo latino, en un ambiente tranquilo pero pujante, se genera una mezcla positiva que no está encasillada en una tendencia o condicionada esquemáticamente por la temporalidad. La atmósfera reinante es de constante búsqueda y aporte creativo a cada paso. Y a su vez, el entorno y el espectador se retroalimentan el uno al otro. Los participantes del fashion week, diseñadores, público, periodistas, modelos, promotores no nos muestran un esquema rígido sino una integración en constante movimiento que tienen varios afluentes. Las ideas fluyen. Estos eventos son disparadores en todo sentido.