Nuestro director, Ernesto del Burgo, intercambió algunas palabras y opiniones con Fernando Valente, presidente ejecutivo de la Asociación Brasileña de la Industria Textil y de Confección (ABIT).

Fernando Valente Pimentel asumió en la entidad este año para el trienio 2017-2019. Entre sus declaraciones, afirma la necesidad de “eliminar la confusión de raciocinio que mezcla defensa comercial e integración internacional”. “Son dos cosas diferentes “, manifesta.

Pimentel aclara los puntos que considera más sensibles: “Somos partidarios de la visión de que Brasil necesita incluso insertarse cada vez más en el mundo. En muchas situaciones, las medidas antidumping son necesarias y se establecen en reglas claras de la OMC”.

Al mismo tiempo, sostiene que todo esto forma parte de un esfuerzo nacional en beneficio de la modernización de Brasil. “El país competitivo es cuando se tiene gobierno y empresas competitivas. El gobierno necesita tener un presupuesto organizado y equilibrado; políticas de Estado y no de gobierno; simplificar la vida de quien invierte; realizar reformas; trabajar por la reducción de tasa de interés, cambios en la estructura tributaria, y estímulo al crédito para incentivar la producción, y, por fin, eliminar inseguridad en el área laboral”.

El presidente de ABIT afirma que no es sólo el empresariado privado quien tiene la responsabilidad de competir frente a los demás competidores mundiales, también los gobiernos tienen mucho que hacer para equipar el sector productivo. Y actualizar el marco legal es una de las tareas.

Vale recordar que el sector textil enfrenta una guerra sin fronteras con China, que exporta a Brasil una gran cantidad de productos a precios muy bajos. La producción brasileña de textiles y prendas de vestir puede volver a crecer, tras una retracción el año pasado, pero aun así, ha enfrentado dificultades. La Asociación Brasileña de la Industria Textil y de Confección (ABIT) prevé crecimiento del 1% en el volumen de producción de materiales textiles y de vestuario.