Con el objetivo de crear empleos de calidad y mejorar la competitividad de la industria, el Ministro de Producción, Francisco Cabrera,  y sus pares de Trabajo, Jorge Triaca, y de Hacienda, Nicolás Dujovne, junto a las empresas y los trabajadores de las industrias textil y de calzado, firmaron un acuerdo que permitirá no sólo fortalecer la competitividad del sector, sino también impulsar el consumo, cuidar el empleo y luchar contra la informalidad laboral.

Cada una de las partes se comprometió a trabajar arduamente en cuatro ejes fundamentales: estimular el consumo, cuidar el empleo, luchar contra la informalidad y mejorar la competitividad exportadora de la industria.

En el marco de los acuerdos específicos de Vaca Muerta para el sector petrolero, el Plan 1 Millón para la industria automotriz y el Acuerdo Federal para la Construcción, este compromiso se suma a este nuevo plan que permite un fluido diálogo entre el Estado, las empresas  y los trabajadores para alcanzar metas comunes.

Alta informalidad

Desde el Ministerio de Producción informan que el sector textil emplea a aproximadamente 250.000 trabajadores (200.000 en el caso de la confección, lo que representa el 16,6% del empleo industrial), de los cuales alrededor del 74% son informales, con intolerables niveles de vulnerabilidad social. Esto deja un diagnóstico alarmante. Por esta razón, tanto Estado, trabajadores y empresarios coinciden en que dicha situación es grave y que necesita rápidamente un abordaje prioritario.

Para terminar con la informalidad y avanzar hacia la inclusión de los trabajadores en el mercado formal del trabajo, las partes acordaron trabajar en este diagnóstico y se comprometieron a devolverle a miles de trabajadores un derecho esencial, que transforme sus condiciones laborales y sociales, y así mejorar su calidad de vida.

 

COMPROMISO ASUMIDO

A continuación, se detallan algunos puntos más importantes del acuerdo firmado por el Ministerio de  Producción, de Trabajo y  Hacienda, junto a empresarios y trabajadores de la industria textil, indumentaria y calzado.

 Estímulo al consumo

Se busca promover  el consumo a través de dos nuevas herramientas de financiamiento (3 y 6 cuotas sin interés) para los rubros de Indumentaria, Calzado y Marroquinería para la compra de productos nacionales.  Dichas  herramientas se suman a los programas Ahora 12 y Ahora 18 del Ministerio de la Producción de la Nación, que continúan vigentes.

 Cuidado del empleo argentino

Se otorgará Asistencia a través del Repro Express, un instrumento de respuesta rápida para ayudar a los trabajadores de los sectores textil e indumentaria y de calzado que enfrenten a situaciones coyunturales que pongan en riesgo la sustentabilidad de sus fuentes de trabajo.

Para agilizar el otorgamiento de este beneficio, el Ministerio de Trabajo de la Nación creará una ventanilla de atención exclusiva para los trabajadores de estas dos industrias. El programa contará con una línea presupuestaria específica por, en una primera instancia, los próximos 6 meses.

 Ley de formalización laboral

El Gobierno se comprometió a impulsar en el Congreso de la Nación un proyecto de Ley histórico para fomentar la formalización y el crecimiento del empleo de calidad. La Ley apunta a que los trabajadores de la confección y del aparado tengan un empleo donde estén garantizados todos sus derechos laborales, contribuyendo además a la mejora de la producción y calidad de sus productos.

Por otra parte, se establecerá de forma progresiva un sistema de trazabilidad  para mejorar el control y la fiscalización del trabajo registrado. Además, se  hará efectiva la implementación de una mesa de trabajo con la participación de las cámaras empresarias, los representantes de los trabajadores y diversos niveles de gobierno para impulsar la aprobación del proyecto histórico en el Congreso Nacional.

 Mejora de la competitividad exportadora de la industria nacional

Se busca  elevar los reintegros a la exportación del 6% a alrededor del 8% para la producción textil y de calzado. Esta medida  tiene como objetivo reducir notablemente el impacto de los impuestos domésticos sobre las actividades exportadoras de estas actividades productivas, permitiéndoles ganar competitividad en los mercados internacionales.