El verano de Basement se presenta con tres tendencias para la nueva colección ‘70s, 90’s y nómade.

Los ‘70s vienen con un look romántico y novelesco con la suavidad de una gama de colores pasteles como el rosa, damasco, verde agua y acentos dorados en los avíos.

Se caracteriza por las relajadas siluetas debido a sus delicados materiales como ser gasas, rasos y finos encajes. En contraste encontramos géneros sastreros como cotton satén para la hora de los coktails. Las tipologías relevantes son los vestidos, amplias faldas con estampas florales y abstractas inspiradas en la naturaleza, que aportan la frescura necesaria para el alto verano.

Ahora, los ‘90s, esta es la tendencia más fuerte debido a su paleta monocromática del blanco y negro. Los tonos azul francia, estridentes fucsias y amarillos fluo se utilizan como acento en detalles de las prendas. El plateado siempre está presente, pero esta vez, en cierres y botones.

Las prendas tienen formas puras y líneas rectas, con estética minimalista donde reinan rayas verticales, rombos, flores y lunares. Los géneros empleados son viscosas, para lograr precisas formas cuadradas y con caída; gasas plisadas que marcan verticalidad.

La tercera línea, pero no menos impórtate es la denominada Nómade inspirada en lo tribal y en las antiguas etnias. Tomando los colores de la tierra como el naranja, terracota y rojo, engamados con fucsias y royal blue. El toque de dorado lo vemos en botones y broches.

Las estampas de esta línea son guardas, dibujos étnicos y el infalible animal print, estos conviven con materiales como el Jacquard y el cultural aguayo siendo las estrellas de esta tendencia.